Haz esto hoy. Abre ChatGPT y pregunta por tu empresa como si fueras un cliente.
Pregunta qué vendes, en cuánto, dónde estás y qué opinan de ti. Hazlo antes de automatizar otra cosa y guarda las respuestas.
La respuesta va a salir segura.
Ese es el problema.
Una empresa de servicios ya usaba IA por dentro. Tenía respuestas automáticas, resúmenes, reportes.
Un día llegó un cliente pidiendo un precio que no existía.
Lo había visto en ChatGPT.
Pidió también un horario que la empresa tuvo hace dos años. Y una sucursal que ya cerró.
El equipo se quedó sin palabras.
No era un error del modelo.
Era la información de la empresa, regada por todos lados.
Lo que ve el cliente cuando tú no estás
Tus clientes ya preguntan.
No todos. Pero suficientes.
Un análisis retomado por Ridge dice que 37% de los consumidores ya empieza sus búsquedas con IA en vez de Google. Semrush reporta que los resúmenes de IA de Google ya llegan a 2 mil millones de usuarios al mes y que cerca de 60% de las búsquedas no genera clic.
La gente compara en la conversación. Valida después.
Ahí se juega tu reputación.
Piensa en lo que encuentra la IA cuando alguien pregunta por ti.
Horarios viejos en un directorio. Precios de 2022 en una nota. Fotos de otro negocio con tu nombre. Opiniones sin responder desde hace meses.
La IA no distingue. Junta todo y lo dice con confianza.
Y el cliente le cree.
Por eso la pregunta útil cambió.
Ya no es qué tarea podemos automatizar.
Es qué decisiones toman otros con información incompleta sobre nosotros porque revisarlo todo tardaría demasiado.
Esa segunda pregunta incomoda.
También ahorra dinero.
El error que ya pagaste sin darte cuenta
El informe del MIT sobre el estado de la IA en los negocios dice que 95% de los pilotos no devuelve nada medible. Habla de una inversión de 30 a 40 mil millones de dólares en IA generativa, con solo 5% de casos que logra valor claro. Fortune retomó el dato en agosto.
La lectura más común fue que la IA no funciona.
La mía es otra.
La IA funcionó perfecto. Sobre información mala.
He visto el patrón en más de 300 proyectos. El modelo está bien. La base está rota.
Catálogos con dos precios. Inventarios que no cuadran con la bodega. Servicios que ya no se ofrecen pero siguen en la página.
Automatizar eso no lo arregla.
Lo convierte en sistema. Rápido. Consistente. Automático.
La automatización no limpia una mala decisión. A veces nada más la convierte en sistema.
Por eso insisto en diagnosticar antes de implementar. No es un lema. Es orden de trabajo. Lo explico seguido en mis conferencias sobre IA aplicada.
Una consultoria en inteligencia artificial seria empieza por fuera, no por dentro. Qué dice la red de ti. Qué repite la IA. Dónde se contradice tu propia información.
Después mira adentro.
Ordena lo de afuera antes de automatizar lo de adentro
Haz una revisión corta. Hoy mismo.
- Pregunta a ChatGPT por tu empresa, por tu producto principal y por tu competencia directa. Compara tono, datos y precios.
- Busca tu ficha en mapas, directorios y redes. Anota horarios, teléfono, dirección y servicios. Marca lo que ya cambió.
- Pide a dos personas que no sean de tu equipo que repitan el ejercicio y te manden captura. Lo que se repite es tu problema real.
Te vas a tardar una hora.
Vas a ver huecos que ningún tablero te muestra.
Soy extremadamente dispersa. Mi equipo me armó lo que yo llamo mi niñera diaria. Cada mañana me dice qué debo, qué es urgente y qué no se puede caer.
Funciona porque la información está limpia.
Con tu empresa pasa igual. Ninguna IA te ordena si tus datos de partida están sucios.
En mercadotecnia este orden ya tiene nombre: geo seo, y equipos como Mejor AEO lo trabajan desde la información pública de la empresa.
No se trata de trucos. Se trata de coherencia.
Mismo nombre en todos lados. Misma dirección. Mismos servicios. Precios vigentes. Catálogo real.
La ia para empresas que sí deja dinero empieza en ese punto. No en el modelo más nuevo.
Si vendes producto, el montaje del canal ya no es el freno. Puedes crear una tienda en línea siguiendo una guía y revisar un ejemplo aquí, pero sostener catálogo, disponibilidad y devoluciones es otra historia.
Esa historia es la que la IA va a contar por ti.
Si tu catálogo dice una cosa y tu bodega otra, la IA va a prometer lo que dice el catálogo.
Y tú vas a pagar la diferencia.
Lo mismo pasa con servicios.
Si tu página dice que atiendes toda la ciudad y en realidad solo cubres tres zonas, la IA lo va a ofrecer todo.
El cliente no te va a reclamar al modelo. Te va a reclamar a ti.
Mucha gente me pregunta por chatgpt para empresas como si fuera un curso de prompts.
No es eso.
Saber como usar chatgpt en una empresa es saber qué fuente bebe, quién la actualiza y quién responde cuando se equivoca.
Sin eso, cada empleado usa su cuenta, cada uno recibe una versión distinta y nadie se entera.
El resultado sale igual para todos. Cero.
Eso explica el 95% de los pilotos fracasa. No es falta de talento. Es falta de diagnóstico.
La IA multiplica tu criterio. No reemplaza la parte donde tienes uno.
Entonces vuelve al ejercicio del inicio.
Mira las respuestas que guardaste. Subraya todo lo que un cliente podría malentender.
Esa lista es tu plan de las próximas dos semanas.
No los hiciste más inteligentes. Nada más le diste mejor redacción a las malas decisiones, si automatizaste sobre eso.
Si quieres ver dónde está eso en tu empresa, es justo lo que buscamos en un TRiAGE.


